territorios y medio ambiente

El agricultor ejerce su actividad en un entorno político, técnico, institucional y climático exógeno a su explotación. Muchos efectos medioambientales de la agricultura se analizan a la escala de los territorios, al igual que las dinámicas de respuesta a los cambios en curso y la producción de servicios de los ecosistemas.
2 000 millones de personas afectadas por la degradación de las tierras y la desertización
2 000

millones  de personas afectadas por la degradación de las tierras y la desertización

75 %

del volumen de agua consumido en el mundo por la agricultura

54 %

de la población mundial vive en zonas urbanas

El territorio

Se trata de un sistema complejo cuya dinámica resulta de la interacción que pone en relación a un conjunto de actores con el espacio geográfico que estos utilizan, ordenan y gestionan.

El territorio constituye un espacio geográfico en el que coexisten diferentes usos del suelo, agrícolas, forestales y urbanos, que contribuyen cada uno a la producción de servicios para la sociedad y cuya evolución está orientada por las políticas públicas. 

Los territorios rurales y periurbanos son objeto de profundas transformaciones relacionadas con la evolución de los modos de vida y la urbanización creciente. 

Por otra parte, los retos medioambientales vinculados con la actividad agrícola se manifiestan cada vez más a la escala de los territorios, ya se trate de la protección de la calidad de bienes públicos como el agua y el aire o de la preservación de los medios en términos de erosión, de calidad de los suelos y hasta frente a la degradación de la biodiversidad. 

En definitiva, se trata de gestionar de forma sostenible los recursos naturales renovables (agua, bosque, suelos...) y de pensar en la ordenación, la concepción y el diseño de los territorios y paisajes en un contexto de presión demográfica y de urbanización creciente.